Desafíos de los comercios PyME ante una nueva crisis

Que la crisis económica incidió en el nivel de consumo no hay ninguna duda: según un indicador de ventas minoristas de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la caída interanual de agosto fue del 18,6 por ciento y acumuló un descenso en ocho meses del 12,5 por ciento. En este sentido, los comercios de la Ciudad tienen que rebuscárselas y replantear sus estrategias para evitar una caída aun mayor. ¿Qué elementos entran en consideración? ¿Cómo influye la integración entre los diferentes negocios?

“La Ciudad se mantiene con el comercio ya que el 60 por ciento de los aportes impositivos de Ingresos Brutos lo realiza este sector: es fundamental que los comerciantes como una clase económica, política y social se ubiquen en un lugar que ni ellos mismos se creen”, explicó en diálogo con Frecuencia Zero Rubén Molaro, director académico del Centro de Estudios Comunales de la Ciudad de Buenos Aires (CECOMBA).

Es que, para el especialista, los referentes del sector deberían tener mayor participación en la implementación de políticas que pudieran reactivar el consumo. “Hay que llamar a los actores para discutir las políticas ya que saben cuáles son las demandas específicas, hace semanas que se pide la emergencia PYME y no se habla al respecto”, sintentizó Molaro, advirtiendo que ya cerraron en los últimos años 10 mil comercios y que “negocio que cierra no vuelve a abrir”.

Para afrontar el panorama adverso, el también Coordinador de Centros Comerciales a Cielo Abierto de la Federación de Comercio de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA), entendió que debería existir una combinación de criterios entre los comerciantes vecinos, a diferencia de lo que pasa en la actualidad que “se reproduce la idea de que el negocio de al lado es una competencia”.

“Juntos logran generar un flujo de gente que circule por la avenida: esa la clave del nuevo comercio”, finalizó Molaro, haciendo hincapié en la necesidad de orientar las políticas económicas a incentivar nuevamente el mercado interno.

Las pymes dicen que pagarán el bono de $5000 en cuotas y reclaman alivio fiscal

la espera de que se firme el decreto con las condiciones del bono de $5000 acordado entre el Gobierno, la CGT y el sector empresarial, las pymes consultadas por LA NACION aceptaron la medida, dicen que lo abonarán en cuotas y advirtieron sobre la necesidad de completarla con un alivio fiscal y sobre la falta de solvencia en el sector.

Así lo indicaron durante el Foro Pyme 2019, en el que estuvieron presentes el ministro de Producción, Dante Sica; el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui; secretario de Gobierno de Modernización, Andrés Ibarra; la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso y otros funcionarios del Gobierno. También hubo empresas estatales y más de 2000 pymes que participaron de las rondas de negocios de la jornada.

En relación al pago del bono, representantes de dos pymes que emplean a más de 150 personas cada una, contaron que esperan negociar con sus sindicatos cómo se implementara. Mariano Varela, gerente general de Cristem, proveedora de Trenes, aseguró que “no le parece mal la medida”, pero que imagina que se liquidará en cuotas. En tanto, Luisina Deluca, gerente administrativa de All Reddy Servicios confirmó que a la empresa le cuesta afrontar el bono por la situación general de solvencia que viven las pymes, pero que lo realizarían con giros en descubierto o préstamos bancarios. “No es la mejor opción, porque ya estamos bastante endeudados, pero no nos queda otra”, agregó. La empresaria insistió en que les conviene hacerlo en cuotas.

Por su parte, Martín Moreno, de Mocassino, proveedora del calzado de Aerolíneas Argentinas, que tiene alrededor de 70 empleados, advirtió que la situación económica está complicada para las pymes y que el sector está viviendo mucha presión. “La caída de la rentabilidad es grande. Si tenés costos calculados a un futuro y a eso le tenés que sumar un costo nuevo, la rentabilidad se te achica mucho más”, explicó. El ejecutivo agregó que en una cuota no podría pagarlo, pero que aunque fuera en dos o tres el esfuerzo igual sería muy grande.

Marco Carolo es fundador de la empresa alimenticia Grupo Gala, emplea a 42 personas y afirmó que tendrá que partir en cuotas el bono, pero que lo afrontaría con solvencia propia. El emprendedor calificó de positiva la medida, dado que reactiva el consumo, pero resaltó que será un costo importante para las pymes. “Lo positivo es que será un bono no remunerativo, y por lo menos uno se evita el costo de carga sociales”, añadió.

En consonancia la importancia del impacto de las bajas impositivas, Adrián Zaragoza empresario que emplea a cuatro personas, dijo: “La medida debería venir de la mano de medidas fiscales para alivianar”.